Estas chicas cambiaron su boleto de avión a California por una semana en un hotel de lujo en las afueras de la ciudad de Sofía (Bulgaria). Ahí conocieron los verdaderos placeres que una de ellas estaba (según parece) acostumbrada a recibir.
Un hombre necesita atención, y que mejor atención podría tener un buen hombre que tiene una esposa que trabaja todo el día, y que lo que es mejor que eso, tiene unas amigas muy serviciales.